El Mito del Cacique Manqueante

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Ilustración de “Marikuga: Mitos y Leyendas del Valle”

Antiguamente existía un sendero rocoso que iba orillando el mar y que unía el Valle de la Mariquina con la zona de Toltén.

El tramo más peligroso era el desfiladero conocido como “La Punta del Nigue” donde existía un bello manantial al que los habitantes de la comarca le atribuían poderes sobrenaturales.

Manqueante se había convertido a la fe católica, lo que al parecer lo hacía menos supersticioso, aun cuando se burlaba desacreditando los poderes mágicos que se le conferían a estas aguas

Acompañado de su hermano Tanamilla, Manqueante decide realizar un viaje para visitar a unos familiares. Era un día muy caluroso y después de la larga caminata se detienen en la vertiente para apagar la sed. El hermano insta a Manqueante a que pida una gracia a la vertiente, pero éste burlándose de su acompañante no hace caso del consejo y, fijando su dominante mirada en el manantial milagroso, lo desafía diciéndole: ¡Yo, gobernador de la Mariquina, no creo en lo que dicen mis hermanos de raza y si en verdad tienes tanto poder, conviérteme en piedra para que mi monumento pase a la posteridad!

No había terminado su fatal petición cuando se sintió adherido por los pies a la roca en la que se encontraba. Aterrorizado al no poder desprenderse de la roca a pesar de la ayuda de su hermano Tanamilla, imploró misericordia a todos los dioses incluyendo a Nguenechen y a todos los santos cristianos, pero no hubo perdón. La sentencia estaba firmada sin apelación.

Mural de Manqueante en un muro exterior de la Escuela Valle de Mariquina, realizado por el artista visual Carlos Rivera

Tres días de martirio sufrió el cacique hasta quedar completamente transformado en piedra.

De todos los lugares de la provincia fueron a testimoniar la adhesión de Manqueante a la piedra.

Con el correr del tiempo, la estatua de Manqueante, como secuela de los cataclismos, quedó ubicada en la resaca del mar; en cuyo sector -afirman los pescadores de Mehuín y Queule-, es muy rico en peces y abundante en moluscos, pero que nadie se atreve acercarse mucho a la piedra de la figura humana por temor a que les suceda una desgracia

*Extracto de “Marikuga: Mitos y Leyendas del Valle”

“Juan Manqueante, el “Cóndor del Sol” del Valle de la Mariquina, fue uno de los caciques más importantes, poderosos y ricos del periodo colonial en el sur de Chile. Jugó un rol político protagónico en la alianza con los hispanos de Valdivia y expulsó a los holandeses que en 1643 buscaban apoderarse de estas tierras para reabrir las minas de oro de Madre de Dios. A comienzo de la segunda mitad del siglo XVII, su cuerpo fue maldito por las aguas del manantial del Nigue, condenado a convertirse en piedra tras renegar de sus raíces culturales ancestrales”