Chunimpanas
CHUNIMPANAS: LAS MONEDAS ACUÑADAS EN MARIQUINA EN 1822
En los años de la Independencia de Chile, luego de la victoria patriota en 1820, Valdivia sufrió una importante escasez de dinero necesario para las transacciones comerciales. Las monedas chunimpanas tienen su origen en este momento crucial de la historia de Chile, específicamente en el año 1822, durante un período de escasez en la región.
Ante esta situación, el nuevo gobernador, Jaime de la Guarda y Valentín, se vio en la necesidad de buscar una solución urgente para garantizar la estabilidad económica de la zona. Con este propósito, solicitó a la ciudadanía que entregara alhajas y objetos de plata con el fin de acuñar monedas que pudieran ser utilizadas como medio de intercambio.
La acuñación de estas monedas tuvo lugar en el año 1822 en el Fundo Chunimpa, propiedad de la familia Adriazola en ese entonces, ubicada en Mariquina. Por esta razón, estas monedas escasas recibieron el nombre de “chunimpanas”.
El diseño de las chunimpanas reflejaba la simplicidad de su fabricación, realizada a golpe de martillo debido a las limitaciones tecnológicas de la época y la lejanía de Valdivia respecto a la zona central del país. Las tres estrellas presentes en el diseño representaban a las tres provincias del territorio nacional en ese momento: Coquimbo, Santiago y Concepción.
A pesar de su emisión, las chunimpanas no estaban respaldadas por la ley y muchas de ellas no cumplían con los estándares de peso correspondientes a su valor nominal. Esta situación llevó a su retiro y reemplazo por monedas oficiales emitidas por la Casa de Moneda de Santiago en el año 1832.
Las chunimpanas, aunque efímeras en su circulación, representan un capítulo fascinante en la historia monetaria de Chile, marcando un momento de desafío y creatividad en medio de la escasez y la incertidumbre económica.