Trincheras
“El 7 de diciembre de 1851, estando a la sazón a cargo de la Araucanía los misioneros capuchinos italianos, el PTE. De Chile don Manuel Bulnes y su Ministro del Interior don Antonio Varas, firman el Decreto de: Creación del Pueblo de San José de la Mariquina”[1]
Correspondió luego a Guillermo Frick, Comisionado de Mensura del Gobierno, realizar el informe de delineación y primer trazado urbano de la ciudad, se trataba de una proyección tipo damero que abarcaba de norte a sur desde el estero Quechuco al Río Cruces; y de oriente a poniente, desde el canal Trincheras hasta el zarzal, actual Avda. Colón. Sin embargo, este sería para aquel entonces solo una propuesta de desarrollo urbano, ya que en realidad para el año 1873 la ciudad se levantaba en el cuadrante configurado por las calles Manuel Varas, Trincheras, Godofredo Mera y Los Carreras.
La importancia urbana de la calle Trincheras trasciende más allá de su propia extensión, ya que forma parte de una unidad mayor de sistemas de espacios públicos, junto a la Avda. Colón, la costanera, la Plaza y el Parque Santa Laura, por ella que se recorre la ciudad, dando cuenta del patrimonio histórico, público, arquitectónico y natural de San José.
El corredor de Trincheras, a lo largo de su extensión, alberga una variedad de usos y tipos de suelo. En primer lugar, la bajada al Trampolín sirve como puerta de acceso al camino que conduce al famoso “Trampolín”. Este lugar, antes de la instalación de Celulosa Arauco, era reconocido como el balneario de verano por excelencia para los habitantes de San José, conservando una valiosa memoria colectiva para la comunidad. Como relata un residente: “En verano, después de almorzar caminábamos hasta Trincheras y ahí estaba la bajada para conectarse con el camino que nos llevaba al trampolín… pasábamos todas las tardes ahí y muchos sanjosinos aprendimos a nadar en este sector del río Cruces“[2].
Al comienzo de Trincheras, desde el sur, se encuentran el Club y el Estadio Unión Deportivo, el primer club deportivo de la ciudad, junto con viviendas. En la segunda cuadra, se ubica la casa del DAEM, la entrada trasera de la Municipalidad y el Terminal de buses rurales. Más adelante, destacan la Casa Puchi y el bebedero de Caballos, seguidos de varias viviendas, entre las cuales se encuentra la casa Pincheira.
Posteriormente, encontramos el Liceo Municipal San Luis de Alba y la Población Santa Laura, que data de los años 70 y marca el tramo final de Trincheras. Este sector está compuesto por una serie de casas de un piso, muchas de las cuales conservan su morfología original. La Población Santa Laura, como barrio antiguo, busca preservar su historia y fomentar iniciativas que enriquezcan su patrimonio local.
Para concluir, se encuentran el estero Quechuco y el Parque Santa Laura. El estero marca el límite natural del casco histórico, mientras que el parque representa la única reserva natural urbana de la ciudad.
CANAL TRINCHERAS: La Calle Trincheras inicia en el remate este de la costanera de San José y culmina en el Parque Santa Laura y el estero Quechuco. Su particularidad más emblemática desde 1851 es la construcción del canal Trincheras que con el correr de los años, ya en el siglo XX, fue entubado y proyectada las veredas de la calle.
Según Pedersen (1992), “Considera también el ingeniero Frick que la parte elegida es la más apropiada por ser la más alta y seca, donde el río Cruces y el estero Quechuco se hayan más próximo; lo cual facilita la salubridad. Señala los inconvenientes que se presentan con las inundaciones en invierno, lo que se evitaría con la construcción del canal, con lo que se lograría, garantizar tres cosas: seguridad contra la invasión de los indígenas, mayor comodidad y salubridad de la población; un ahorro considerable en el puente en el lugar en que el camino de Cruces – Concepción, cruza el estero Quechuco”.[3]
Es por tanto, que este canal actuando como “trinchera” frente a los ataques indígenas, le da su nombre a esta calle que configura el límite este del casco histórico de San José de la Mariquina.
Asimismo Salustio (2013) Confirma que “La calle Trincheras, constituyó el límite Este del casco histórico de la ciudad. En la acera Oriente, se observan los restos de un canal, que da origen al nombre de esta vía y que fue construido en 1851, por disposición de Guillermo Frick E., que hizo el trazado del primer plano de San José de la Mariquina.
El canal que en sus orígenes seguía un trazado a lo largo de calle Trincheras, tenía la finalidad evacuar las aguas de las crecidas invernales del Estero Quechuco, dirigiéndolas hacia el Río Cruces, además, de prestar seguridad ante eventuales ataques de mapuches provenientes del Norte.
En 1996, se realizaron obras de entubación del canal -del que sólo se aprecia una sección entre Mariquina y José Puchi – disponiéndose una red de colectores que conducen las aguas, hasta alcanzar una zona baja natural en el Río Cruces”.[4]
El gran valor de esta vía – aparte de ser el límite del casco histórico – está en la capacidad de conectar y dar continuidad a un circuito urbano de espacios públicos y naturales, conformado desde el otro extremo de la ciudad por Avda. Colón, por el borde del río Cruces y su costanera; y por la calle Trincheras que culmina en el estero Quechuco y la Reserva Natural Parque Santa Laura, todos límites del casco histórico de San José. Esta condición lo posiciona como un importante corredor patrimonial urbano de San José de la Mariquina.
Otro de sus valores, está dado porque alberga al menos 4 inmuebles que cuentan con los suficientes valores y atributos para ser reconocidos y protegidos como ICH en el Plan Regulador Comunal. Inmuebles que también formarían parte de la ZCH de la Plaza de Armas y su entorno.
Además, en su esquina más importante donde se intersecta con calle Mariquina, se ubica la casa Puchi, uno de los 4 inmuebles del siglo XIX que aún quedan en pie. En esta misma esquina, la presencia del bebedero de caballos le da un atributo singular a esta calle que cuenta con el único equipamiento urbano que aún subsiste y que data de principios del siglo XX, siendo contemporáneo a la casa Puchi.
[1] Pedersen, P. (1994). Historia de San José de la Mariquina.1551-1900. Ediciones Univ. De la Frontera, pág. 273
[2] Carlos Urrea, sanjosino. Ex salvavidas del Trampolín
[3] Pedersen, P. (1994). Historia de San José de la Mariquina.1551-1900. Ediciones Univ. De la Frontera, pág. 275
[4] Saldivia, S. (2010). Caminando con la Historia. Autoeditado, pág. 86