Iglesia Pelchuquín
La Iglesia San Antonio de Padua es un Inmueble de 320 m2 que se ubica en la calle Enrique Brudny s/n, en la Villa Pelchuquín, comuna de Mariquina, Provincia de Valdivia, Región de Los Ríos.
Su construcción estuvo a cargo del Padre capuchino Gaudencio de Nirazca y del Sr. Kilian Meckes, colono alemán de la zona de Pelchuquín. La documentación referida a la fundación de la misión señala que la Iglesia se construyó entre 1863 y 1864.
Hoy, es uno de los inmuebles más antiguos de la comuna de Mariquina y de la Región, teniendo a la fecha 160 años. Es un símbolo y referente de la labor y expansión misional capuchina, que involucró al sur de Chile desde la provincia del Cautín a la de Llanquihue.
La Iglesia forma parte de un conjunto de construcciones que pertenecían a la misión y al Vicariato Apostólico de la Araucanía contándose entre ellos, la escuela y el internado misional, la casa parroquial, el cementerio, la casa del administrador y trabajadores del fundo, galpones, bodegas y lechería, además de espacios recreativos.
La Iglesia y la misión de Pelchuquín tienen su origen a mediados del siglo XIX y en un momento de la historia nacional que comprometió particularmente a la zona sur del país. Su fundación formó parte de un proceso de incorporación efectiva del sur de Chile, especialmente de la Araucanía, a la soberanía nacional. En este sentido las misiones fueron uno de los métodos llevados a cabo por el Estado para lograr la integración de los territorios mapuche. Este proceso convivió en paralelo a la colonización con población nacional y extranjera, la ocupación militar, la fundación de ciudades y la expansión del ferrocarril, entre otros. La misión de Pelchuquín tiene como antecedente la misión de Guanehue, que fue fundada por los padres franciscanos en 1777 en un sector cercano a lo que hoy es Pelchuquín. Esto fue fruto de la política del Imperio Español de expansión de su influencia y dominio en los territorios del de Reino de Chile. Esta misión se mantuvo hasta entrado 1820, época en que fue destruida por chilenos partidarios de la independencia. Estos antecedentes, hacen referencia a una continuidad histórica de estos territorios en lo referente a la labor misional y a la importancia dada estratégicamente en la política de las misiones, tanto en los siglos coloniales como en los republicanos.
En este mismo sentido la misión, como tal, formó parte de un mecanismo de expansión territorial y fronteriza, integración e interrelación, utilizado tanto por el Imperio Español, en los siglos de conquista y colonia, como por el Estado de Chile en los siglos XIX y XX.
Los misioneros capuchinos llegan a Chile en 1848 y se hacen cargo del territorio desde la provincia del Cautín hasta la provincia de Llanquihue. En este contexto Pelchuquín es unas de las primeras misiones que se encargan de restablecer estos sacerdotes, luego de haberse hecho cargo de las misiones de Valdivia y San José. Fue por lo mismo obra de los primeros misioneros que arribaron desde Italia, los cuales debieron reconocer el territorio y adaptarse al mismo.
La misión además influenció enormemente el territorio y constituyó un eje catalizador del desarrollo en lo económico y en lo social, aspecto que sumado a la llegada de los colonos alemanes a la zona, permitió la formación y crecimiento de la villa de Pelchuquín.
El territorio sobre el cual se estableció la misión de Pelchuquín había sido ocupado por diversas familias mapuche williche las que habrían constituido un lof, encabezado por el linaje de las familias Huechante. Hoy, un elemento de relevancia es que la gran mayoría de los ascendientes y descendientes de estas familias mapuche se encuentran sepultados en el cementerio de la misión de Pelchuquín.
La iglesia en la actualidad, junto con su expresión arquitectónica, cuenta con elementos materiales internos o bienes muebles que dan cuenta de una historia asociada a la misión. Además aún existen archivos parroquiales, tanto escritos como visuales, que dan cuenta y documentan el desarrollo local de la misión, los que también constituyen un archivo excepcional debido a su alto valor histórico. Otro elemento que desde el punto de vista histórico le otorga valor, tanto a la iglesia como a la misión, se refiere a que esta ha sido objeto de estudio en diversos registros y publicaciones, y bajo diferentes disciplinas académicas, que desde el siglo XIX hasta la actualidad han abordado las misiones en el sur de Chile. Estas investigaciones han reconocido su presencia, relevancia e influencia en el territorio, así como también los elementos materiales e inmateriales que hoy nos dan cuenta de su valor como patrimonio histórico y arquitectónico.
*Extraído de Expediente para declaratoria Iglesia de Pelchuquín Monumento Nacional (2013)